Se suelta cuando hace un frío de los que te erizan la piel y se te paran los pelos, como si el clima te estuviera dando un susto. En Yaracuy, que suele ser más bien caluroso, decir esto es casi una queja con sorpresa incluida. Vamos, que está helando para lo que uno aguanta.
"Mano, hoy en San Felipe hace un frío peludo, me puse dos medias y todavía tiemblo. Mejor me quedo pegado a las cobijas y que el mundo resuelva."