Se dice cuando alguien anda metido en el ambiente, en el plan o en el chisme, ya sea porque participa o porque está bien enterado de lo que se cuece. Puede sonar a fiesta, a barrio o a negocio medio turbio, según el tono. Vamos, que no estás de adorno, estás en la jugada.
Se usa para hablar de alguien que siempre está metido en el rollo, al tiro con las tendencias y bien conectado con todo lo que está pasando. Es la banda que nunca se queda fuera del chisme, de las fiestas ni de los planes chidos. Básicamente, si hay desmadre, esa persona ya está ahí o va en camino, porque le encanta el cotorreo.
Se dice cuando alguien está metido en el ajo y al tanto de lo que se cuece: el chisme, el cotorreo y hasta el drama del barrio. No es solo enterarse, es estar presente, tener conectes y saber quién anda con quién y por qué. Útil, peligroso y un poquito adictivo, la neta.