Se dice cuando alguien se queda en blanco, despistado o como en modo avión, mirando al infinito y sin enterarse de nada. Puede ser por sueño, por estar pensando en otra cosa o por pura pereza mental. No es necesariamente insulto, pero sí un toque de burla cariñosa. Pasa más de lo que uno admite.
"Chamo, te estoy hablando desde hace rato y tú nada, pegado viendo el techo. ¿Te quedaste empanado o qué? Muévete, que se nos va el bus."