Expresión bien argenta para cuando alguien finge que no entiende nada o que no vio lo que pasó, pero en realidad está re atento. Se usa para zafar de quilombos, evitar responsabilidades o hacerse el distraído cuando no te conviene meterte. Es como activar el modo yo no fui, que a veces sale genial y otras te manda al frente.
Se dice cuando alguien se hace el desentendido a propósito, como si no entendiera nada, para zafar de una responsabilidad o no meterse. No es que sea inocente, es que se hace el gil y listo. Muy de charla cotidiana, con tonito medio cargoso. Y sí, a veces dan ganas de sacudirlo un poquito.
Clásica expresión argentina para cuando alguien finge que no entiende nada o que no tiene idea de lo que pasa para esquivar quilombos. Es como hacerse el distraído a propósito para no hacerse cargo de algo o para zafar de una situación incómoda. Y hay que admitir que, bien hecho, tiene su arte y todo.