Se dice cuando alguien trae un ritmo brutal y va a tope con lo que está haciendo, con energía y sin aflojar. Es como ir en quinta, bien embalado, ya sea chambeando, entrenando o estudiando. También puede sonar a que andas bien prendido y con actitud de no parar. Y sí, se siente poderoso decirlo.
"El vato anda con toda la máquina en la chamba, se aventó horas extra, luego se fue al gym y todavía llegó a hacer tarea, bien recio."