Se suelta cuando alguien se rifa durísimo en algo y te sale la admiración de corazón. Es como decir “de verdad, qué crack”, pero en modo bien mexa y sin tanta pose. Va perfecto para aplaudir talento real, ya sea cantando, cocinando o echándose una chamba impecable. Y sí, suena bien bonito cuando lo dices en serio.
"Vato, vi a Juanito tocar la guitarra y neta, qué talentoso. Se aventó una rolota bien llegada y todos nos quedamos callados, hasta el compa que siempre anda de payaso."