Expresión morelense para soltar admiración cuando alguien se rifa durísimo y te deja con la boca abierta. Es como decir que el tipo es un crack, que trae un talento bien cabrón o que se aventó algo impresionante. Suena medio insulto, pero aquí va más de sorpresa y respeto. Y sí, tiene su saborcito de rancho.
"No manches, ¿ya viste cómo se aventó ese solo en la fiesta del pueblo? Ese vato es un hijo del maíz, ni el profe de música le sigue el paso."