Se dice cuando alguien va lentísimo, como en cámara lenta, sin apuro y con una pachorra brutal. Vale para caminar, manejar o hacer cualquier cosa a ritmo de tortuga. Suele soltarse en tono de chanza para apurar al pana que se quedó pegado. Y sí, a veces es modo relax, pero desespera sabroso.
"Epa, apúrate pues, que vamos tarde. Tú vas al paso tortuga y el autobús no espera, pana. Muévete que ni mi tía con chancletas va tan lento."