Se dice cuando alguien va lentísimo o hace las cosas con una pachorra tremenda, como si avanzara a paso de tortuga. También vale para cuando te demoras porque andas sin apuro, distraído o medio colgado. Es una forma bien de la calle de meter presión sin ponerse pesado, aunque pica un poquito.
"Oe Miguelito, apura con la chamba pues. Te dije que era para hoy y tú sigues en calabaza a pie, ya me tienes esperando como sonso."