Se suelta para decir que alguien es muy simpático, agradable o buena gente, normalmente con un puntito de admiración. Es como soltar un piropo rápido cuando alguien se porta bien contigo o tiene un detalle. En Aragón se oye mucho y queda de lujo para agradecer sin ponerse intenso. Y sí, da gusto decirlo.
"El del bar nos ha puesto una tapa extra y encima nos ha guiñado el ojo, vaya majo, así da gusto salir por Zaragoza."