Se dice cuando alguien anda en su mundo, distraído o con una actitud rarita, como si estuviera en otra película. También vale para el que va a su bola y no conecta con lo que está pasando alrededor. No es necesariamente insulto, pero sí un toque de atención con humor, bien de pana.
"Marico, te escribimos al grupo, te llamamos y nada. Llegaste dos horas tarde con una empanada fría. Estás en otro plan, chamo, ¿qué te pasa?"