Se dice cuando alguien anda bien ido, distraído a lo bestia, como si su cabeza estuviera en otro planeta y no en la plática. Es el típico que le hablas y te contesta tarde o ni te pela porque está clavado en sus rollos. No es insulto pesado, más bien carrilla para aterrizarlo.
"¡Eh, viejo! Te estoy hablando y tú andas en otro universo. Ponte al tiro, que dejaste el refri abierto y ya se te fue el agua del garrafón."