Se dice cuando alguien está con una actitud o un rollo muy marcado, medio intenso o rarito, como metido en su película. Puede ser para bien o para mal, depende del contexto. Es ese momento en que la persona se pone en modo personaje y no hay quien la baje de ahí. Bastante común en charla cotidiana.
"Ayer Carlitos estaba en un plan re intenso, se creyó DJ y le clavó reggaetón a la abuela toda la tarde, la pobre ya pedía un chamamé."