Se dice cuando alguien anda volado, distraído o metido en su mundo, como si tuviera la cabeza flotando por ahí arriba. No es que esté mal, a veces es puro sueño, caña o que está pensando en otra. En Chile suena bien de campo y de confianza, bien de compadre a compadre.
"Compadre, le conté a la Karina el cahuín del trabajo y estaba como una nube, po. Me miraba fijo y no cachó ni jota, como si anduviera en piloto automático."