En Buenos Aires, un chamuyero es el que te habla lindo y con mucha labia, te vende humo y te envuelve, pero cuando rascás un poco no hay nada sólido. Puede ser para chamuyar a alguien, zafar de una situación o marear la perdiz en una charla. Y sí, a veces hasta da risa lo bien que la dibuja.
Se dice de alguien que tiene mucha labia y te chamuyá para convencerte, levantarte o zafar de una. Te endulza el oído, mete verso y a veces vende humo, así que no siempre hay que comprarle todo. Puede ser simpático y carismático, pero ojo, que también puede estar tirando fruta a dos manos.