Se dice de quien vive metido en el chisme: anda preguntando, escuchando y pasando el dato para enterarse de todo lo que pasa. Es estar al tiro con el cotorreo del barrio, aunque sea puro mitote. No siempre es mala onda, pero sí bien metiche. Y la neta, a veces hasta entretiene.
Se usa para hablar de la raza que siempre está metida en los chismes, pendiente de todo lo que pasa en la cuadra y en la familia. Es esa persona que se sabe los romances, los pleitos y hasta qué comió el vecino. No es espía profesional, pero casi, y la neta a veces hasta entretiene.
Se dice cuando alguien anda metido en el chisme, o sea, pendiente de los rumores, el mitote y el drama ajeno. Es estar preguntando, contando y pasando el dato como si fuera noticia de última hora. No siempre es mala onda, pero sí bien metiche. Y la neta, en el barrio siempre hay algo jugoso.