Se dice de quien anda de metiche, pegado a la conversación y queriendo enterarse de todo aunque no le incumba. Es el típico que se arrima, escucha, pregunta y luego hasta opina como si fuera parte del asunto. Vamos, puro chisme disfrazado de curiosidad. Y sí, cae gordo, pero da risa verlo en acción.
Se dice cuando alguien se pone bien quisquilloso y criticón, contando detallitos y fallas mínimas de lo que pasó, como si estuviera auditando la vida ajena. Es ese compa que no deja pasar una y te desmenuza todo para tener la razón. Molesta, pero a veces sí da risa de lo intenso.