Se dice de la persona que vive pegada al chisme, siempre enterada de lo último y metida en todos los cuentos del barrio. Es como estar en modo antena, oyendo, preguntando y conectando puntos aunque nadie te haya llamado. Puede sonar a vacilón o a crítica, según el tono y la confianza.
"Chamo, tú vives en la chismosa, ¿quién te contó lo de Juan y Carla si eso pasó anoche y nadie ha dicho nada todavía?"