Se dice cuando alguien va caminando lentísimo, arrastrando los pies y con una pachorra que desespera, como si el mundo estuviera en pausa. Es la típica frase para retar al que va en modo tortuga mientras todos van apurados. Muy de calle, bien santiaguina, y sirve para meter presión sin ponerse pesado.
"Dale po, compadre, que el metro ya viene y tú andai a lo bombo Fica, arrastrando las patas como si estuviéramos de paseo."