Se dice cuando le pides a alguien que encuentre un hueco en su agenda, aunque vaya a mil. Es como decir: apáñate y hazme un favorcito, aunque sea un momento. Muy de andar con prisas y aun así intentar quedar. Suena cercano y cero dramático, pero mete un poquito de presión simpática.
"Xe, Mari, a ver si sacas un ratito y te vienes a la playa, que estamos ya con la neverita y las chanclas puestas."