Se dice cuando te quedas un rato por ahí, sin prisa y sin planazo, solo para pasar el tiempo a gusto. Puede ser charlando, tomando algo o mirando la vida pasar. Es muy de quedar con colegas y alargarlo un pelín, aunque digas que es un ratillo. Y sí, suele acabar siendo más.
"Quillo, después del examen vámonos a echar un ratillo a la plaza, nos pedimos unos tintos y unas tapitas y rajamos de la profe hasta que anochezca."