Se dice cuando acabas empapado, normalmente por lluvia, una ola o porque te ha pillado el riego del jardín. Vamos, que estás chorreando y con la ropa pegada como si te hubieran tirado un cubo de agua. Ojo, no va de comer, para eso mejor decir que te has puesto fino o que estás a reventar.
"Salí sin paraguas a por el pan y entre el chaparrón y los charcos llegué a casa puesto como una sopa, parecía que venía de hacer submarinismo."