Se usa para decir que algo está buenísimo, increíble o en su mejor versión, como cuando la comida se pasa de rica o alguien llega y se rifa en la fiesta. Es un halago directo, de esos que sueltas sin pensarlo cuando algo te voló la cabeza. Muy de Baja, con saborcito a mar y a antojo.
"No manches, ese marlin asado está del uno, compa. Sírvete otro plato porque aquí la banda no perdona y en cinco minutos ya no queda ni el olor."