Se dice cuando alguien o algo está impecable, en su mejor versión, como para ponerle un diez sin pensarlo. Vale para un look, una comida, un plan o hasta una actitud. Es elogio directo, bien argentino, y suele ir con tono de admiración o de manija. Si te lo dicen, vas volando.
"Che, mirá a Juana, con ese vestido y esa actitud está de 10. Caés al cumple así y te piden fotos como si fueras famosa."