Se dice cuando alguien anda con la pena amorosa a cuestas: corazón roto, despecho, bajón romántico y cero ganas de nada. Vamos, que te dejaron y te quedaste rumiando la historia como si fuera telenovela. En Ayacucho se usa para señalar ese mood tristón post ruptura, con sus baladas y su drama incluido.
"Desde que la flaca lo dejó, el Lucho anda con la tusa, pegado al celular, poniendo huaynos y baladas, y ni al partido quiere ir."