Se dice cuando estás reventado, sin energía y ya tirando de la reserva. También vale para alguien que está muy mal de salud o en una situación límite, como que no da para más. En Colombia suena súper natural para rematar un día pesado. Vamos, que estás para que te recojan con pala.
Se dice cuando alguien está reventado y ya no le queda ni una gota de energía, ya sea por curro, por farra o por lo que sea. También puede sonar a que estás pasando una mala racha o que estás al límite de aguantar. Vamos, que te queda el modo supervivencia y poco más.
Estar reventado, sin fuerzas, ya sea física o anímicamente; también puede usarse cuando algo está a punto de acabarse o de fallar.