En Moquegua le dicen carroza a un carro viejazo, medio destartalado, con más parches que historia, pero que igual sigue andando como si nada. Es el típico auto que suena por todos lados, echa humo y aun así te lleva. Da risa, da pena y, ojo, a veces sale más guerrero que uno nuevo.
En Yaracuy le dicen carroza a un carro viejo, destartalado y ruidoso, de esos que suenan más que una orquesta y van temblando por la calle. No es precisamente un halago, pero se usa con humor para vacilar al dueño o quejarse del cacharro. Si te montas, ya vas avisado: traqueteo garantizado.