Se usa para decir que alguien anda con el ánimo por el piso, medio apagado o con un bajón raro, como si le faltara dulcito en la vida. Es una forma medio jocosa de hablar de estar triste o desmotivado, sin ponerse tan dramático. Y la verdad es que suena tan sabroso que hasta dan ganas de invitar a un postre.

"Chamo, hoy tengo el azúcar tan bajo que ni con tres cafecitos y una torta de tres leches se me quita este bajón."

Se le dice a alguien que está en modo rata total: tacaño, mezquino o tan agarrado que no suelta ni una sonrisa. Es como si tuviera la energía en rojo y por eso todo lo hace a lo mínimo, contando monedas y regateando pavadas. En Buenos Aires suena a chicana suave, pero pica.

"El flaco tiene el azúcar bajo: cayó al asado con una gaseosa chica, se sirvió dos veces y después preguntó si le devolvíamos lo del hielo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!