Se dice de alguien que anda medio perdido, despistado o dando jugo sin cachar bien qué está pasando, como si fuera por la vida preguntando la hora a cada rato. Sirve para retar con cariño o con un poquito de palo a quien no se ubica, no reacciona o va sin rumbo. Bien chilena y bien gráfica.
"Ya po, compadre, deja de andar pidiendo la hora y ponte las pilas, que si llegamos tarde nos dejan afuera y cagamos con el partido."