Prometer hasta meter

Dicho bien popular para señalar a quien promete de todo con tal de conseguir lo que quiere, sobre todo ligar o sacar ventaja. Vamos, que te vende el cielo y la luna y luego, cuando ya obtuvo lo suyo, se hace el loco y desaparece. Se usa mucho en tono burlón, y sí, aplica perfecto para políticos también.

"El vato juró que me iba a bajar la luna y hasta me invitó unos tacos, pero ya que le dije que sí, ni el visto me deja. Puro prometer hasta meter."

Echar chal con la banda

Se dice cuando te pones a platicar a gusto con tus compas, sin prisa y sin tema fijo. Es el típico cotorreo de banqueta, de reunión o de after, donde sale de todo: chismes, planes, teorías bien fumadas y pura risa. No es “hablar formal”, es echar el chal con la banda y ya.

"Nos íbamos a ir temprano, pero se armó el cotorreo y acabamos echando chal con la banda afuera del Oxxo, inventando negocios millonarios y tirando carrilla hasta que amaneció."

Hacerla de emoción

Se dice cuando alguien se pone intenso y arma un dramón por algo mínimo, como si estuviera actuando en telenovela y le hubieran dado el protagónico. Es exagerar la reacción, hacerla larguísima y querer que todos volteen a ver el show. Suena medio regaño, pero también va con carrilla.

"Wey, ya bájale, la estás haciendo de emoción porque te dejaron en visto. Respira, échate un taco y ya mándale otro mensaje, no pasa nada."

Estar en el hoyo

Se dice cuando alguien está bien metido en problemas, en una mala racha o en una situación complicada de la que no se ve salida. Es como estar atorado en el fondo y cada cosa que pasa te hunde tantito más. Muy chilango para admitir que ya valiste y toca resolver, o pedir paro.

"No manches, me quedé sin chamba, debo la renta y todavía se me descompuso el refri. Ya estoy en el hoyo, banda."

¿Tons qué?

Contracción bien chilanga de “¿entonces qué?”, usada para meter presión con humor cuando ya toca decidir algo. Sirve para apurar a alguien, pedir que se raje con la invitación, confirmar el plan o exigir respuesta ya. Va con tonito de barrio y mirada de “no te hagas”. Si la sueltas bien, hasta cae el taco.

"No que muy salsa y que ibas a invitar las chelas. Ya estamos aquí afuera del Oxxo, ¿tons qué? ¿Te mochas o puro cuento, carnal?"

Chamullo

En la CDMX, un chamullo es puro cuento bien armado: labia, pretexto o historia medio inventada para zafarte de algo, convencer a alguien o quedar como que traes un planazo. Puede sonar chistoso o medio tranza, depende del tono. Vamos, el arte chilango de marear con seguridad y tantito verbo.

"No me vengas con ese chamullo de que el metro se paró por un ovni, mejor di que te quedaste dormido y ya. Ándale, apúrate que se enfrían los tacos."
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!