Se dice de alguien que no trae culpa ni cola que le pisen, o sea, que está limpio de sospechas y no tiene nada que esconder. Es como decir que no tiene “rabo que le pisen”, pero con ese toque poético de la nube. Se usa mucho cuando alguien se hace el inocente o presume que anda derechito.
"No me vengas con cuentos, compa: si de verdad no tienes rabo de nube, enséñale los mensajes a tu jefa y ya, porque aquí huele a chamaco travieso."