Interjección bien de calle para avisar a alguien de que se ponga pilas: que esté atento, que se cuide o que no se deje agarrar fuera de base. Es como decir ojo, pendiente o pilas, según el tono. Se suelta rápido cuando hay peligro, chisme o alguien raro rondando. Corta, directa y efectiva.
En Moquegua se usa para decir que alguien está molesto, picón o medio resentido por algo que pasó, como con la espinita clavada. No es rabia loca, es más bien ese fastidio que no se te quita y te deja con cara larga. Y hay que admitir que es una forma bien gráfica de decir que estás incómodo.