Manera de apañar un marrón a lo bruto, con mezcla de torpeza, suerte y cero planificación. Lo intentas con toda la intención, pero te sale regular y acabas dejando el asunto peor, aunque con una historia buenísima para contarlo luego. Es como arreglar algo a base de manotazos y fe. Y oye, a veces hasta funciona.
Se dice cuando alguien se pone a hablar sin freno, a toda pastilla y con tanta labia que te deja la cabeza como un bombo. Entre el ritmo, las vueltas y el chorreo de palabras, acabas perdido y sin enterarte de la mitad. Vamos, que te meten una jechura y tú solo asientes por supervivencia.
Se dice cuando algo se convierte en un desastre improvisado, un caos de los que salen por ir a lo loco y sin plan. Vamos, que te creías que lo tenías controlado y de repente todo es un circo: falta de organización, chapuzas y prisas. Suena muy castizo y tiene ese puntito de vergüencita ajena.
En Murcia se suelta para hablar de una situación absurda, caótica o surrealista que se te va de las manos. Puede ser un lío, un show o una escena digna de película, normalmente por malentendidos o por ir todo torcido. Vamos, que lo que iba a ser fácil acaba siendo una jechura de las gordas.
Se dice cuando alguien lleva un modelito o un look que es un cuadro, feo con ganas o directamente imposible de defender. Vale para ropa, peinados o cualquier combinación rara que parece hecha a propósito para llamar la atención. Es muy de soltarlo con sorna, como quien dice: eso no es moda, es una tragedia con tela.
Se dice cuando alguien se marca una excusa cutre o un pretexto tan inverosímil que canta a kilómetros, normalmente porque ya no sabe qué inventar para zafarse en el momento. Es como soltar una trola con prisas y encima mal armada. En Bilbao suena a: vale, campeón, menuda jechura te has sacado.
En Canarias se usa para hablar de alguien que va hecho un cuadro: con mala pinta, ropa desaliñada, pelo revuelto y cara de no haber dormido en tres días. No es precisamente un piropo, pero muchas veces se dice con cachondeo entre colegas, cuando uno va hecho un desastre y lo sabe perfectamente.