Se dice cuando alguien va a puro webear, a hacer payasadas o a llamar la atención donde no lo pescan mucho. No siempre es mala onda, a veces es el típico amigo que llega a ponerle show al carrete y termina dando vergüencita ajena. Sirve para retar en buena o para advertir: compórtate un poco.
"Ya po, vamos al carrete, pero pórtate. La otra vez te pusiste a bailar arriba de la mesa y quedaste dando jugo frente a todos, qué plancha."