Se dice cuando alguien va hasta arriba de cosas, sin un minuto libre y saltando de un marrón a otro. Vamos, que está más ocupado que un pulpo en un garaje. Sirve para curro, estudios o la vida en general, cuando te piden de todo y no llegas ni a merendar. Muy de soltarlo con resignación y humor.
"Desde que lo ascendieron en el curro, Juan anda más liado que la pata de un romano, entre reuniones, correos y el jefe metiendo prisa, no aparece ni pa echar el vermú."