En Chile se dice de alguien que tiene peso de verdad, o sea, que es importante, influyente o que corta el queque en un grupo, una pega o una movida. No es que esté pesado, es que su opinión manda y tiene contactos. Suena bien chileno y sirve para marcar jerarquía sin ponerse formal.
"Mira al Pancho, po: llega y lo saludan todos, se sienta y ya cambió la reunión. Ese compadre es terrible de peso en la pega."