Se dice cuando estás reventado, sin energía, como si te hubieran pasado por arriba. Vale para cansancio físico, resaca o un día de laburo que te dejó en modo zombie. Es bien rioplatense y suena fuertecito, pero cero drama. Ideal para admitir que hoy no das más y solo querés cama.
Se dice cuando estás destruido, reventado o con una cara de no haber dormido en tres días. Puede ser por cansancio, resaca, laburo pesado o una noche larga. Es como quedar hecho bolsa, pero con ese toque bien argento de drama cotidiano. Si lo decís, nadie te pide nada, te dejan tirado.