Se dice cuando alguien anda bien clavado, preocupado de más o dándole mil vueltas a algo que ni al caso. Es como traer la cabeza hecha nudo, imaginando tragedias donde nomás hay un detallito. Muy de Guerrero, con sabor a Chilpancingo, para bajarle dos rayitas al drama y aterrizar.
"Ya, compa, deja el chilpancingueo. Nomás vas a invitarla por un café, no a pedirle la mano. Relájate y llégale tranqui, que todo va a estar chido."