Forma chusca y relajada de decir ahí nos vemos o hasta luego. Es el típico juego de palabras que suena medio menso a propósito, como para despedirte sin ponerte serio. Se usa entre compas, con confianza, y deja claro que luego se vuelven a topar. En Tabasco pega bien con el cotorreo.
"Ya me pegó el sueño, raza. Me voy antes de quedarme jetón en la hamaca. Ahí nos vidrios mañana, que todavía falta el chisme y la botanita."