Frase usada para describir la acción de poner esfuerzo extra o darle un toque especial a algo para que salga bien, como cuando haces batida de lechosa (papaya) y le echas leche condensada porque tú eres un gourmet de fuerza mayor.
En Guinea Ecuatorial se usa para decir que hay que ponerle ganas, energía y actitud a algo, ya sea currar, salir de fiesta o montar un plan épico. Es como decir que no vale hacerlo a medias, que hay que meterle caña y darlo todo. Y la verdad, suena tan raro que hasta tiene su encanto.