Se dice cuando alguien está hablando pura bobada, inventando cosas imposibles o soltando disparates sin fundamento. Sirve para cortar la carreta y bajarlo a tierra, a veces en plan de recocha y a veces ya medio picado. Es bien paisa y suena fuertecito, pero tiene su gracia cuando el cuento está muy volado.
"Dizque mañana renunciás y te vas a vivir a Dubái con lo que tenés en Nequi. Dejá de decir güevonadas, parcero, que no te alcanza ni pa'l bus."