Se usa para marcar que alguien está diciendo tonterías, inventando cualquiera o tirando fruta sin fundamento. Es como decir que está hablando al pedo y que mejor se ubique un toque. En Tucumán sale mucho en modo reto amistoso, de esos que te bajan a tierra sin armar quilombo. Y sí, a veces hace falta.
"Dale, culiau, dejá de decir pavadas y vení a ver el partido, que te estás perdiendo los goles y después preguntás quién metió el segundo."