Se usa para cuando alguien se pone a soltar tonterías, disparates o comentarios sin mucho sentido, ya sea por estar vacilando, por nervios o porque le dio la loquera. No tiene por qué ser insulto fuerte, más bien es un tirón de orejas con humor. Y a veces, hay que admitirlo, da risa.
"Ayer en la playa el pana Luis se puso a decir sandeces de que iba a conquistar Marte en una lancha, y la gente alrededor no podía parar de reír."