Se dice cuando le prestás atención a alguien o a algo, o cuando por fin le hacés caso. Es ese momento en que dejás de estar en la luna y te enfocás, ya sea para escuchar un consejo, seguir una instrucción o no quedar como un mamapichas. Muy de calle y bien directo.
"Mae, ya en serio, dale pelota a lo que te digo: si llegás tarde otra vez, el guarda te deja por fuera y te vas a quedar viendo la fiesta desde la acera."