Se usa cuando le prestas atención a alguien, le sigues la conversación o le haces caso, muchas veces porque te interesa o te está cayendo bien. También puede ser en plan ligar, tipo darle entrada a alguien. Si no te dan bola, es que te están ignorando bonito. Duele, pero pasa.
En Mendoza, dar bola es hacerle caso a alguien, prestarle atención o mostrarle interés, muchas veces con onda medio coqueta. Si no das bola, es que lo ignorás mal. Se usa tanto en temas románticos como cuando por fin escuchás a tu amigo pesado. Y hay que admitir que la expresión tiene su encanto bien cuyano.
En Argentina se usa para decir que alguien te presta atención, te sigue la conversación o te da importancia. Puede ser en plan romántico, de chamuyo, o simplemente que te registren un poco. Cuando alguien no te da bola, es como hablarle a la pared, y duele un toque, aunque después uno se haga el o la canchera.
En Cuba se usa para decir que le haces caso a alguien, que le prestas atención o le sigues el juego, aunque a veces no te interese mucho. Puede ser tanto para algo romántico como para un chisme o una bronca. Es como decidir si entras en la película de la otra persona o pasas olímpicamente, que a veces es lo más sano.