Se dice cuando te pones en bandeja y le dejas a alguien la oportunidad perfecta para aprovecharse de ti o de la situación. Vamos, que te regalaste: por descuido, por bocón o por confiado. Puede ser para que te jodan, te cobren, te roben o te dejen mal parado. Y sí, suele venir con regaño incluido.
"Chamo, no saques el iPhone en el metro así, estás dando papaya y después andas llorando porque te lo arrebataron."