Verbo para decir que te pones a hablar por hablar, echando cuento y chismeando con ganas, normalmente en grupo y sin prisa. Es esa conversa animada que se alarga porque siempre sale un tema nuevo. Muy de panas, de esquina o de reunión improvisada. Si hay risas y bochinche, seguro están cotorreando.
Verbo bien mexa para decir que te vas a echar relajo con la banda: platicar, bromear, chismear tantito y pasar el rato sin prisas. No es “salir formal”, es más de estar a gusto, tirando rollo donde caiga, en la banqueta, en el centro o en casa de alguien. Y sí, suele acabar en plan improvisado.
En Guerrero, cotorrear es juntarte a platicar a gusto, echar relajo y pasarla chido sin tanta formalidad. Puede ser en la playa, en la banqueta o donde caiga, pero la idea es convivir y tirar buena vibra. No es “andar de fiesta” siempre, más bien es socializar y vacilar un rato. Y sí, se antoja.
Cuando el objetivo es reírse hasta que te duela la panza; charlar con los amigos de todo y nada al mismo tiempo, y soltar risas como si no hubiera un mañana.
Chismear, platicar o pasar un buen rato hablando de cualquier cosa mientras te echas una botanita y una buena chela.
Una manera alegre de decir que vas a pasar el rato conversando o divirtiéndote con camaradas, porque en Sinaloa hablar es un arte y una costumbre de nunca acabar.
Hablar, platicar o compartir historias divertidas con un toque de exageración y presunción. Básicamente, cuando andas contando tus hazañas como si fueras el héroe de una película.
En Aguascalientes cotorrear es ponerse a platicar a gusto, echar chisme, reírse y pasar el rato con la banda sin tanta formalidad. Puede ser en la calle, en la cantina o en la casa, el chiste es convivir y soltar la lengua. A veces también implica chisme sabroso, pero siempre con buen humor y desmadrito sano.
En Nuevo León cotorrear es ponerse a platicar a gusto con la raza, echar chisme, reírse de tonterías y alargar la charla hasta que se acabe la cheve. No es solo chismear, es convivir sabroso, tirar carrilla y ponerse al día con todo el desmadre. La neta, si no cotorreas, ¿pa' qué sales.
En Quintana Roo, cotorrear no va de un zoológico de cotorras, sino de juntarte a platicar a gusto, echar chisme y tirar carrilla con la banda. Es convivir sin prisa, entre risas y buena vibra, ya sea en la playa o en la esquina. Si hay cafecito o chelas, mejor, porque así se suelta más la lengua.
En Michoacán, cotorrear es juntarte con la banda para platicar a gusto, echar relajo y matar el tiempo sin prisa. Puede ser en la banqueta, en la cocina o con unas chelas en la mano. No es “conversar” fino, es convivir y tirar cura. Si hay risas y chisme, ya se armó.
Verbo bien del norte para decir que andas platicando a gusto, echando cura y conviviendo sin prisa. Puede ser solo pasar el rato con la raza o ponerse a tirar chisme y contar historias bien exageradas. No es plan formal, es más de banqueta, malecón o patio. Y sí, se te va la noche sin darte cuenta.
En Baja California Sur cotorrear es ponerse a platicar sabroso, sin prisas, echando relajo con los compas. Es hablar de todo y de nada, con chisme, risas, anécdotas medio inventadas y uno que otro chascarrillo. No es conversación seria, es puro desestrés y buena vibra, ideal para matar el tiempo con banda de confianza.
En México se usa para decir que te pones a platicar a gusto, sin prisas, echando chisme y risas con la banda. Es hablar por hablar, ponerse al día, contar anécdotas y de paso criticar tantito la vida. Básicamente, cuando se arma la plática sabrosa que se alarga más de lo que tenías planeado.