Se dice para meterle presión con cariño a alguien y que se ponga las pilas ya. Puede ser para entrenar, trabajar, estudiar o moverse en general, con energía y sin tanta habladera. Es como decir: deja la flojera y arranca. Muy de la costa venezolana, con sabor a vacilón.
"Chamo, si vas a jugar el domingo, deja el sofá y dale a la guacharaca desde hoy, que después andas pidiendo aire en el primer tiempo."