En el sur de Chile se dice andar volado cuando alguien anda en la luna, medio ido, como desconectado de la realidad. Puede ser porque está muy distraído, soñando despierto o derechamente colgado pensando en cualquier tontera. Es como que el cuerpo está presente, pero la cabeza anda paseando por los volcanes. Y hay que admitir que a veces es bien chistoso.
En Nicaragua se dice andar volado cuando alguien anda a mil por hora, todo acelerado, corriendo de aquí para allá sin parar. Puede ser porque tiene mil mandados, porque llegó tarde o porque simplemente vive con el turbo puesto. Es como verlo pasar y pensar que si se detiene un segundo se desmaya del cansancio.