Dicho barinés para soltarle a alguien que anda fastidioso, metiendo bulla o dando la nota, como una lata vieja que suena por todos lados y no deja a nadie tranquilo. También vale para el que vive metiéndose en peos o estorbando. No es el insulto más pesado, pero sí bien picante y directo.
"Epa, chamo, deja de andar como una lata vieja, que con esa bulla no se oye ni al árbitro. Ponte las pilas y juega serio, que hoy vinimos fue a ganar."